Una Fresa Transformada
¡Hola! ¡Hola!
Aquí les va una frase que me cambió la forma de ver las cosas y que me ayudó a ponerlas en perspectiva.
Una frase que me ha acompañado desde que mi psicóloga me la dijo la primera consulta que tuve con ella.
Porque no crean que este camino lo he recorrido sola.
Ha habido mucha gente que me ha acompañado y a quien le estaré eternamente agradecida.
Ella me dijo… Marisol esto es GRANDE… no grave.
Uffff tremenda realidad… esa frase me daba permiso de:
- reconocer que es algo GRANDE
- y al mismo tiempo reconocer que no es grave.
En ese momento guardé esa frase muy dentro de mi para siempre (si ya saben que soy cursi, me sale natural)
Les voy a contar una historia…
Cuando por fin después de 2 años en casa de una amiga pude contarle a algunas amigas que mi hijo es gay… si 2 años que se sintieron bajo el agua porque solamente le había podido contar a mi mamá y a mi hermano… a nadie más.
A mi me encanta platicar y emocionalmente me es fácil expresar como me siento. Mi manera de procesar las cosas es hablando y llevaba dos años con un “secreto”, que realmente no era secreto, pero así se sentía .
No lo podía contar por respeto a la decisión de mi hijo de compartirlo sólo entre la familia más cercana por el momento… no había necesidad tampoco ante sus ojos de hacerlo público.
El ya había contado su gran verdad ante su familia y eso era suficiente por el momento.
La persona que sale del closet tiene el derecho de decidir cómo y cuándo lo hace, y aunque cada uno de nosotros como padres vivimos también nuestro propio proceso, siempre va primero la decisión de quien lo vive en primera persona.
Así que un mes no lo hablé con nadie excepto con mi esposo y mi hija, lo cual era realmente insostenible… o se lo contaba a alguien o iba a explotar. Así que después de hablar con mi hijo y explicarle como me sentía acordamos que yo le podía contar a mi mamá y a mi hermano.
¡No saben el peso que se me quito de encima! Los dos reaccionaron con todo el cariño y apoyo del mundo, de eso nunca tuve duda.
Vamos de regreso a ese momento en casa de mi amiga.
«Tengo algo que contarles» les dije… las lagrimas se me salían de los ojos sin poderlas controlar… enseguida una me dio la mano y nos las apretamos tan fuerte que todavía nos acordamos… que estrés. Mi corazón latía a 2000 por hora… que angustia.
Ya se imaginarán la cara de incertidumbre de mis 3 amigas… esperando a que yo les contara. Finalmente entre lagrimas, apretón de manos con dedos casi fracturados, caras de incertidumbre total y gran expectativa les dije… Jose es gay.
¡Que alivio! Por fin se lo podía contar a alguien fuera de mi familia, por fin sentía un poco de “normalidad”, por fin podía hablar de Jose tranquilamente.
Y empezaron las preguntas… y las confesiones, porque ellas claro que notaban que algo en mí no estaba como siempre, que algo no estaba «normal»… así que les empece a contar cuando Jose salió del closet y el proceso que yo había vivido durante dos años de silencio.
Otro día les contaré con calma como salió del closet, que por cierto, no se si la expresión de “salir del closet” me encanta… pero por ahora digámosle así.
Mil amigas al igual que mi mamá y mi hermano me abrazaron mucho y me apoyaron con el cariño de siempre desde el primer momento, sin dudarlo.
En la plática, donde no dejaba de llorar, como si me hubieran abierto la llave del agua… entre abrazos y preguntas, desahogos y risas, se me ocurre decir… “Yo se que vamos a estar bien, si Jose esta sano, si no se me murió” … haciendo las paces con lo grande y lo grave.
Y en ese momento una de mis amigas que acababa de conocer hace poco tiempo pero que parecía que la conocía de toda la vida me dice: “Cholecita, tu niño esta bien, a mi se me murió mi hijo chiquito de 1 año… el mundo ha cambiado mucho y en esta época hay mas aceptación… tranquila que Jose va a estar bien”.
En ese momento recordé la frase “Es grande no es grave” y pude con toda el alma dar gracias porque mi niño estaba bien, sano y con nosotros, viviendo su vida como cualquier adolescente.
Sentí un agradecimiento y un alivio enorme… VAMOS A ESTAR BIEN… ESTAMOS BIEN… es grande no es grave.
Claro ahora una parte de mi se sentía fatal con mi amiga… era la primera vez que yo sabía de su niño… y ella que tiene la gran cualidad de hacernos reír y alegrarnos siempre a todas, una vez mas lo hacía en ese momento a pesar de lo que ella nos compartió ahí.
Le dije … De verdad lo siento mucho…
Como verán la vida tiene formas sorprendentes e inesperadas de llevarte de la mano y poner las cosas en perspectiva… para poder verlas con una nueva mirada.
Así que para todos los que están en el shock del primer momento, en el silencio del secreto, en la incertidumbre de lo que pasará, en la angustia de compartirlo… hoy les doy esta frase para que la recuerden siempre sin importar en que etapa del proceso estén… es grande, no grave.
Un abrazo, Marisol
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